El mercado de residencias para estudiantes en España enfrenta un momento crítico.
El déficit de plazas en residencias y colegios mayores en 2024 supera las 110.000 camas, revelando una importante brecha entre la oferta y la demanda de alojamiento diseñado para estudiantes (PBSA). En 2024, la tasa de provisión de camas en España es del 7,22%, muy por debajo del promedio europeo, que se sitúa en un 18%.
Este déficit afecta directamente a más de 1,6 millones de estudiantes, quienes enfrentan una escasez crítica de opciones de alojamiento adecuado.
La movilidad universitaria impulsa la creciente demanda y refuerza el atractivo de España como destino educativo
España cuenta en 2024 con de 1.666.779 de estudiantes universitarios, de los cuales más del 37% proviene de movilidad nacional e internacional. Este porcentaje refleja el atractivo del país como destino educativo y el incremento constante de la movilidad de estudiantes en las últimas dos décadas, siendo este crecimiento de estudiantes en universidades españolas más acentuados en los últimos años, reflejando un aumento del 11,37% desde 2018.
En ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia, este fenómeno es especialmente notorio, con cifras que superan los 600.000 estudiantes en movilidad nacional e internacional combinada.
Las universidades públicas muestran estabilidad, e incluso una leve disminución desde el mencionado 2018. Por su lado, las universidades privadas crecieron un 53% en grados y un 38% en másteres, prácticamente duplicando sus estudiantes desde 2018.
Sin embargo, esta creciente demanda contrasta con una oferta de plazas muy por debajo de la media europea del 18%.
Este desajuste ha generado un mercado presionado, donde las opciones de alojamiento se reducen y los precios aumentan, dejando a miles de estudiantes en situaciones precarias o forzándolos a recurrir a soluciones temporales de menor calidad, como alquileres compartidos o habitaciones en ubicaciones alejadas de los campus universitarios.

Desde 2018, la movilidad internacional de estudiantes en España ha aumentado un 36%, alcanzando los más de 165.000 en 2024. Al mismo tiempo, la movilidad interna (cambio de provincia o CCAA) también ha mostrado un crecimiento sostenido del 11%, alcanzando los 441.224 estudiantes.

Tendencias de inversión y la necesidad de colaboración interinstitucional
Este aumento de estudiantes abre un abanico de oportunidades para los alojamientos especializados en acoger estudiantes.
En consecuencia, el sector PBSA en España ha experimentado importantes variaciones en inversión.
Desde 2018, el número de plazas en residencias universitarias ha crecido de 90.919 a 120.364 en 2024, un incremento del 32%. Este aumento en la oferta intenta responder a la creciente demanda de alojamiento para estudiantes.
La inversión en PBSA tuvo un fuerte impulso, especialmente en 2022, con una inversión de 1,444 millones de €, aunque en los años siguientes ha disminuido, situándose en 394 millones de € en 2024.
Este retroceso destaca la urgencia de fomentar colaboraciones entre instituciones públicas y privadas, buscando una solución sostenible que permita aumentar la oferta de residencias de calidad. El informe señala que, de mantenerse el ritmo actual, la brecha entre oferta y demanda en el sector PBSA seguirá ampliándose, afectando a estudiantes de todo el país.
El número de residencias activas en España ha pasado de 1.041 en 2018 a 1.139 en 2024.


Crecimiento de la demanda y limitaciones en la oferta de plazas públicas
En España, solo el 9.09% de las plazas están en manos de residencias públicas o adscritas, un porcentaje que no satisface la demanda de alojamiento para estudiantes que buscan opciones más accesibles económicamente.
La baja proporción de plazas públicas en el sector PBSA limita el acceso asequible a vivienda digna y plantea preocupaciones sobre la equidad y el acceso inclusivo a la educación superior.

El crecimiento en plazas en España desde 2018 hasta 2024 corresponde en un 106% a las residencias universitarias.
Esto se debe a que las residencias universitarias no solo cubrieron el crecimiento total de plazas, sino que también compensaron la ligera disminución en el número de plazas de los colegios mayores.
Desde 2018, el número de plazas en residencias universitarias aumentó desde 68.424 a 99.634, mientras que las plazas en colegios mayores disminuyeron en 1.765 unidades.

Situación del mercado en las principales ciudades universitarias
Tanto el precio de los apartamentos como el de las residencias universitarias ha aumentado cada año.
Pero, si bien ambos han aumentado, la brecha de precios entre apartamentos y residencias se ha ampliado. El crecimiento del precio medio de alquiler es superior al 7% anual en los 3 últimos años, llegando este a ser superior al 15% en zonas tensionadas, como Madrid o Barcelona.
El informe ofrece un análisis detallado de 21 ciudades universitarias en España, incluyendo Madrid, Barcelona, Valencia, y Granada.
En Madrid, por ejemplo, se observa una gran disparidad, con un ratio de 4 estudiantes por cada cama disponible y un precio medio de 1,054 euros mensuales en residencias universitarias, una cifra notablemente superior a los 857 euros de un piso compartido.
En Barcelona, el precio mensual de las residencias universitarias promedia 997 euros, frente a los 941 euros de una habitación compartida.
Esta diferencia de precios se amplía en ciudades con alta demanda, reflejando un mercado que se vuelve menos accesible para los estudiantes.
Debido a la alta especulación y mayor rentabilidad como pisos turísticos, es cada vez más necesario el desarrollo de residencias para estudiantes asequibles.

Las universidades privadas, como IE Business School y Universidad de Navarra, tienen una alta proporción de estudiantes que optan por alojamiento privado (34.6% y 34.9%, respectivamente) en comparación con universidades públicas como la Complutense de Madrid (4.8%) y la Universidad de Sevilla (5.1%).
Sin embargo, el alojamiento en PBSA es popular en ambas tipologías, manteniéndose alrededor del 50-65% en la mayoría de las instituciones.
Los estudiantes de universidades públicas parecen preferir el piso compartido como segunda opción.
Este patrón refleja importantes diferencias en las opciones económicas y preferencias de estilo de vida entre estudiantes de distintas universidades en España.

Proyecciones y próximos pasos para un mercado equilibrado
El informe de Uniscopio concluye con una perspectiva sobre la evolución futura del sector PBSA en España.
Estimaciones actuales sugieren que, para 2028, se necesitarán unas 650.000 camas para satisfacer la demanda de estudiantes, siendo esencial alcanzar un ratio de 1 cama por cada 2 estudiantes. En 2025, se espera que nuevas inversiones y la modernización de instalaciones existentes prioricen aquellas ciudades con mayor crecimiento en estudiantes de movilidad, alineando la oferta con la demanda emergente.
Para 2026, Uniscopio propone incentivar alianzas estratégicas entre el sector público y privado con el objetivo de asegurar que el 25% de las plazas en residencias estudiantiles sean públicas.
Estas estrategias permitirían que el mercado PBSA ofrezca opciones de calidad y asequibilidad para estudiantes en todo el país, creando un equilibrio esencial que permita a España competir en igualdad de condiciones con otros países europeos en términos de atracción de estudiantes nacionales e internacionales.

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El análisis también profundiza en los factores que los estudiantes priorizan al elegir alojamiento, entre los que destacan la conexión Wi-Fi de alta velocidad, servicios de limpieza y espacios para socialización. El 85,2% de las residencias ofrecen Wi-Fi de alta velocidad, mientras que el 83,9% están bien conectadas con opciones de transporte, como metro y autobuses, facilitando la movilidad de los estudiantes. Además, servicios adicionales como lavandería (82,7%), zonas de estudio (70,4%) y acceso a instalaciones deportivas (67,6%) son también altamente valorados.
La tendencia muestra que los estudiantes prefieren residencias que garanticen no solo comodidad, sino también la posibilidad de interactuar con otros estudiantes y acceder a servicios que apoyen su experiencia académica y social. Las instalaciones deportivas y de ocio, como gimnasios y zonas de estudio, son demandas crecientes, con un 60,2% de residencias ofreciendo acceso a zonas comunes para socialización.



